25.2.10

Premios que ni pintados

¿Qué es un actor? Decía Marlon Brando que es un tipo que si no estás hablando sobre él, no está escuchando. Quizá por eso en Estados Unidos andan enzarzados estos días en dilucidar si eso de las capturas para animación 3D es actuar o no. En lugar de preguntarse lo mismo sobre lo que hace Tom Cruise.

Leo sobre el asunto en Cinematical, donde citan a Spielberg como defensor de las técnicas con las que se ha rodado Avatar o su próxima revisión de Tintín, a las que califica de “maquillaje digital”. Añade el director que el motion capture puede mejorar la experiencia de director y actores al permitir trabajar más en la interpretación pura y dura y menos en colocar cámaras y focos. Spielberg lo compara con la forma de actuar en teatro. Pero es el mismo tío que accedió a dirigir el último guión de Indiana Jones, así que fíense lo justo.

En el extremo opuesto está Jeremy Renner, el prota de En tierra hostil, que dice que sí, que Avatar es muy bonita, pero que no es precisamente una película de actores. De acuerdo, pero tampoco las cintas de directores de hierro son “películas de actores” y sin embargo se premia bastante a los intérpretes que trabajan con Almodóvar, por poner un ejemplo.

La mayor prevención que se pone es que la interpretación puede estar muy manipulada por los animadores. Aunque es cierto, no es el único caso en el que las habilidades de un actor están matizadas por la labor de otro profesional. Sin citar otra vez a los directores, tenemos a los montadores, que puede convertir un desastre en un trabajo más que digno recortando planos, tomando imágenes de distintas tomas, etc. También puede ser vital el trabajo de un maquillador a la hora de componer un personaje. ¿No hemos dicho siempre que el oscar de Charlize Theron fue por salir fea en Monster? ¿Y quién es el que merecía el galardón que se llevó Cher por Hechizo de luna, ella o el cirujano que le hizo la cara?

El debate acaba de empezar y los términos tienen mucho en común con la defensa de que films tan redondos como los de Pixar deben competir en pie de igualdad con los convencionales por el reconocimiento de mejor película del año. Al que me diga que Slumdog Millionaire era mejor cinta que Wall-e tendré que abofetearle con mi guante blanco y retarle a un duelo de esgrima tipo Monkey Island.

Si dignas de premio o no las interpretaciones bajo motion capture, es algo que ya decidirán ustedes en los comentarios. Lo que sí tengo claro es mi desacuerdo con Jeff Bridges, que afirma en el mismo post de Cinematical: “los actores van a ser una cosa del pasado”. Teme Bridges que les sustituyan por tecnología. Pero ningún ordenador podrá sustituir la intuición artística o el glamour y la ilusión sobre los que se sustenta un star-system que a su vez alimenta la caldera de Hollywood. 


Hablando de cosas que la tecnología aún no puede remplazar

Llámenme loco, pero creo que actores y actrices pueden estar tranquilos por ahora.

Excepto los Jonas Brothers, si aceptamos "barco".