Mostrando entradas con la etiqueta gurú lo serás tú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gurú lo serás tú. Mostrar todas las entradas

16.9.13

Páginas de Internet para ligar

Si pasamos más tiempos en Internet que en cualquier otro lugar "real", es normal que crezca el porcentaje de parejas que se conoce en la Red. Imagino que en unos meses alguien sacará un estudio sobre el amor en las oficinas del INEM. Aunque quizá amor no sea la palabra en relación a un lugar del que la gente sale tan jodida.

Internet se ha llenado de sites para encontrar parejas. Y me refiero a parejas para los usuarios que las visitan, no a esas otras populares páginas en las que podemos encontrar parejas expresando físicamente su amor. Sin embargo, la expresión "página para ligar" puede llevar a equívoco. Lo normal es pensar que se trata de una web para encontrar pareja, pero también hay quien piensa que son páginas creadas para ser conquistadas románticamente por galantes caballeros. Al menos eso es lo que deduzco del intercambio postal que he tenido con un usuario de los muchos seguidores que tiene una de las páginas de Facebook que gestiono.

Lo que puede haber salido de esta escena seguramente tenga mejor ortografía que lo que vais a leer a continuación.

Vaya por delante que es un espacio en el que solemos publicar fotos de núbiles jóvenes de agradable aspecto físico (jamonas). Para ocultar su identidad y protegerle del acoso femenino al que podría verse sometido y por su habilidad para la conquista, llamaremos a mi usuario "Julito". La siguiente conversación es literal:

Julito:
ME GUSTARI TENERTE COMO AMIGA YO SOI ESPAÑOL ERES MUY BONITA TE ESPERO UN SALUDO

Julito:
MI DULCE AMIGA, YO NO LE HE PEDIDO MATRIMONIO A NADIE, PERO SI TE DIGO QUE TU SI ME GUSTAS Y ME GUSTARIA COMPARTIR MI VIDA CONTIGO CREO QUE SERIA COMO ESTAR VIVIENDO EN EL CIELO, Y TU ERES MI ANGEL ERPERO TU RESPUESTA, YO NO TE OLVIDO UN BESO DESDE ESPAÑA, DIME DE QUE PAIS ERES TE DUELE EL CUERPO DE SER GUAPA, Y AMI LA CABEZA POR CONOCERTE UN BESO

Unawebconseñoritas.com:
Hola, Julito,
No sabemos con quién pretendes contactar, pero nosotros somos el equipo de Unawebconseñoritas.com.
Un saludo.

Julito:
YO PRETENDO CONTACTAR CON EL EQUIPO UNAWEBCONSEÑORITAS QUE ME PARECE UN EQUIPO DE EN SUEÑOY ME GUSTARIA ALGUN DIA CONOCEROS LES MANDO A ESE GRAN EQUIPO QUE FORMAIS MIS MEJORES DESEOS Y MUCHOS EXITOS DESDE ESPAÑA

Unawebconseñoritas.com
Muchas gracias, Julito. Igualmente.

Julito:
TENGO GANAS DE COJER UNOS DIAS DE VACACIONES, Y EMPRENDER EL VIAJE DE MIS SUEÑOS Y PODER MIRARME EN TUS OJOS HERMOSOS Y BONITOS ME GUSTARIA TENER UNA FOTO TUYA, YO TENGO UNA PUESTA EN UNA MOTOCICLETA

Unawebconseñoritas.com
"Coger" se escribe con "g", Julito.

Julito:
ESQUE CUANDO ESTOI ESCRIBIENDOTE SOLO PIENSO EN TI Y CONOCERNOS MI NOMBRE ES JULITO Y ESTAR CARCA DE UNA SEÑORITA QUE ES UN GRAN BOMBON COMO ERES TU Y TENGO GANAS DE CONOCERNOS UN BESO DULCE COMO LA MIEL ?POR QUE ASI ERES TU

Unawebconseñoritas.com
Julito, como persona solo somos persona jurídica y por tanto incapacitados para besar.

Julito:
YO NO VUSCO UNA PERSONA QUE ME DE UN BESO SOLO QUE ME GUSTARIA ENCONTRAR UNA BUENA AMIGA POR QUE YO ESTOY SOLO UN SALUDO


Y he preferido dejarlo aquí por dos opciones: una, que esté solo y me da pena. Y dos, que vista la ortografía general, ese "SOLO" signifique algo que prefiera no saber.

2.2.11

El día que la Coixet me emocionó

Lo cierto es que no es la primera vez que ocurre. Pero las emociones que provocó en mí A los que aman no son del mismo palo que las del la tribuna de hoy de Isabel Coixet en El País: Si estás muerto, ¿por qué bailas?

 El cartel de A los que aman les salió de culo. Marketing coherente.

Sin embargo, ambos casos tienen un importante punto en común: la autocrítica. Porque por aquella película pidió perdón y la tesis del texto es que el cine actual está haciendo las cosas mal. Ojo, en todo el mundo. Que somos unos chovinistas de las cosas mal hechas.

El artículo me ha hecho sentir viejuno y nostálgico de la emoción de ir a una sala de cine. Si escribiera esto con una copa de vino delante, tendría asegurado un trabajo en Intereconomía. Coixet menciona la falta de motivación de algunos a la hora de buscar una excusa para hundirnos en la penumbra de una sala de cine. Sobre todo desde que hay coches y probadores mixtos en El Corte Inglés.

Yo me encuentro entre los desmotivados. Salvo honrosas excepciones, la sensación es que, en vez de pagar una entrada a la semana o dos, por aquello de tener con quién comentar de camino a casa y por aquello de que te dejen volver a esa casa... En lugar de esos gastos, digo, resulta más económica la cuota de Digital +. Y la de Internet no digamos. Por no mencionar las emisiones de la TDT, con sus canales de audio duales y sus subtítulos incorporados para los más tiquismiquis.

Quiero quedarme con este punto de la reflexión de Coixet. Acudir a una sala de cine se ha convertido en un producto "premium" con muy poco valor añadido y con tantos inconvenientes como entradas vendidas para la misma sesión a la que tú acudes. Hace poco lo dije en Twitter: "iría más gente al cine si no fuera por la gente que va al cine". Ahora me cito a mí mismo... en serio, ¿por qué aún no tengo mi propio programa de televisión?

No estoy en contra de las subvenciones a la cinematografía, de igual forma que no estoy en contra de apoyar económicamente cualquier otra iniciativa empresarial. Sin embargo cada día parece más claro que están mal planteadas. Financiar una película que va a acabar ajena a su público en un almacén llena de polvo (por fuera y, según mi abuela, también por dentro), no le sirve a nadie que no sea un productor parásito del sistema de ayudas. Será inútil a su equipo artístico que no tendrá un escaparate para su trabajo que le abra las puertas del siguiente, especialmente cuando la industria sigue viendo cualquier ventana de exhibición ajena a las clásicas como un enemigo. Y desde luego será un derroche para nosotros los contribuyentes, productores asociados anónimos que vemos cómo nuestra inversión no tiene retorno alguno: ni económico, ni social, ni cultural.

Indiana Jones 4 empezaba en el almacén de la Academia de Cine. Lo cambiaron por un tema de derechos de autor, claro.

Según el Ministerio de Cultura, el año pasado se estrenaron 132 películas españolas, lo que, por cierto, significa que se rodaron muchas más. Con suerte, un espectador normal sería capaz de mencionar una docena, aproximadamente. ¿Qué pasa con el resto? Desconocemos incluso la existencia de cintas que podrían ser nuestro thriller favorito o comedias que acaso contienen la línea más graciosa que hemos oído en nuestras vidas. También de bodrios, claro. Pero defiendo que cada película debe juzgarse individualmente, sin tener en cuenta su país de procedencia. Los que esgrimen la superioridad del cine americano ciegamente no tienen en cuenta el volumen de producción al que se refieren. Imaginen que si aquí llegan películas como las de Antena 3 a mediodía, lo que se queda al otro lado del Atlántico haría buena a la peor de las españoladas, entendidas como género, no como nacionalidad de origen de una película.

Les recuerdo que el "cine español" no es un género, sino un conjunto heterogéneo. Es injusto meter en el mismo saco a Balada triste de trompeta, Tres metros sobre el cielo, No controles y Campamento Flipy. Y eso que Garci no estrenó nada el año pasado. Quizá un pijama de franela.

Lo que quiero decir es que tenemos que seguir financiando la creación de películas, porque si no hay producto, no hay discusión posible. Pero es necesario que hagamos más incidencia en enseñar y ayudar a los productores a vender sus películas. A motivarnos. Que si los espectadores no secundamos un estreno no sea porque lo desconocemos. Me niego a creer que Ángel o demonio pueda batirse cara a cara en audiencias con el estreno en abierto de La jungla 4.0 y que esos mismos espectadores rechacen de plano las propuestas nacionales para la pantalla grande. Salvo que sólo sepan de los estrenos de Don Mendo Rock o La venganza de Ira Vamp.

Por encima de todo, tenemos que llevar a los espectadores a las salas. Eso lo conseguiremos con películas interesantes y atractivas, claro, pero también incentivando el consumo. Hay que echar una mano a los exhibidores, aunque sea al cuello. Porque los precios de las entradas me recuerdan a la clásica actitud de "como vendo poco, voy a subir el precio" que tan buenos réditos ha dado a la industria musical y al bar de torreznos que acaban de cerrar en mi barrio.

Algo falla en unas subvenciones que a menudo sirven para sufragar la compra de entradas en taquilla para que la película llegue al mínimo necesario para ser acreedora de subvenciones. Y mientras Alemania se lleva a nuestros ingenieros, Hollywood reclama cada vez más a esos creadores españoles que hacen películas que no le interesan a nadie. O eso dicen los mismos que le dan un programa de cine a Juan Manuel de Prada. Entre otros.

4.12.09

Cibermerinas

El problema de Internet es que a veces trae mucha letra y leer de la pantalla de ordenador cansa. Como leer de cualquier otro sitio, pero con excusa oftalmológica. Este motivo y pocos más son los que han llevado a la rápida difusión del famoso Manifiesto para la defensa de los derechos fundamentales en Internet. Esta frase la he escrito para teneros calentitos desde el primer párrafo, claro..

Este post es una especie de crossover con Mi televisión y otros animales. Un ejercicio de sinergia tal que se le han quedado flojos los pantis a Ana Rosa y Mercedes Milá. Como dije en el post de allí, la parte de violar la privacidad y abrir puertas a coartar la libertad de expresión e información que proponía Cultura está fea y en ese sentido los promotores del manifiesto han estado vivos. ¡Gracias, chavales!

Pero entre los puntos del documento se colaban otros, no sé si como trampa o como cebo. Sospecho que como cebo. Hay una amplia parte de internautas que, no nos engañemos, no están demasiado preocupados por esas libertades. Quizá porque no usan Internet con otros fines que el entretenimiento, más o menos sustentado en el consumo de pornografía.

Así, muchos suscribieron el manifiesto porque parecía plantear la clásica batalla por mantener la Red como barra libre de material sujeto a las leyes de propiedad intelectual. Los puntos cuatro y cinco que comentaba en el blog de Público, en realidad hablan de eso y es la parte que no comparto. Lo que ha significado para mucha gente que soy camarada de trinchera de Chenoa. ¡Y en el sentido menos sexual de la expresión! España debería estar a la cabeza de la tecnología mundial por la capacidad que tenemos de reducir cualquier cuestión a un código binario.

A los comentaristas de Mi televisión... les tengo que hacer una serie de matices. Estos:

Las descargas no tienen que ser ilegales para ser un robo, por lo que mi analogía al respecto es algo basta, pero perfectamente válida. Si alguien no quiere darte una cosa gratis y tú la coges igualmente, estás robando. O alguien la ha robado para dejarla a tu disposición. Especialmente cuando hay alternativas para acceder a ese mismo material sin tener que pagar en dinero: radios comerciales y en Internet (tipo Spotify) para la música, televisiones para cine y series, bibliotecas públicas para todo lo anterior y libros, etc. Pero no se confundan: no es gratis. Eso lo pagamos prestándonos a ser receptores de mensajes publicitarios o con nuestros impuestos. Y tranquilos, la ley está de parte de la filosofía copyleft (aunque no acaben de entenderlo).

Eso es acceso a la cultura y es muy defendible. Bajarte la obra completa de tu autor favorito es condenarle a no poder vivir de la literatura y, a la larga, tener que leer todo el rato a Lucía Etxevarría. A los músicos les decimos que no sean vagos y que hagan conciertos. ¿Qué les diremos a los escritores? Poner Internet a la altura de una biblioteca es muy baratero. La simple cuestión de magnitud hace que no sean comparables.

Tendemos a creer que las copias no son un robo por la facilidad con la que obtenemos y por la naturaleza inmaterial del objeto con el que nos hacemos. Mírenlo de esta manera: cada vez que leemos un libro, escuchamos una canción o vemos una película, sus creadores nos están ofreciendo un servicio que debe ser retribuido. ¿No dicen los artistas que se prostituyen cuando venden sus obras? Pues eso, hay que pagar por cada servicio.

El canon es injusto y parece que establece una presunción de culpabilidad. Claro que habría que replantearlo o, en cualquier caso, no dejarlo en manos de una entidad tan opaca como la SGAE. Por desgracia, no es una tarifa plana para acceder a material sujeto a derechos de autor. El canon sólo beneficia a los artistas, de acuerdo. Pero es que si los artistas no se lucran con su trabajo, van a tener que dedicarse a otras cosas y la industria del entretenimiento quedará en manos de amateurs. A lo mejor es una opción válida, no lo discuto. Por el momento, si no es con el canon, tendremos que ver alguna forma de que retribuir a la gente que trabaja para que podamos oír música o ver películas. Insisto, otra cosa es que la gestión de esos derechos de autor no convenza ni a unos ni a otros.

Una última reflexión final: somos la hostia. Unos cuantos miles de twitteros y blogueros hemos puesto en jaque al Gobierno (¿o no?). Pero ya lo dijo Spider-Man: todo gran poder... ¿nos ponemos a acabar con el paro o algo serio de verdad o no tenemos tiempo porque ya tenemos el nuevo episodio de FlashForward antes de que lo pongan en Cuatro?

Y todo esto lo cuenta mejor que yo Manel Fontdevila en una viñeta.

24.11.09

Periodismo de guerrilla

87.839 ejemplares de diario: 87.839 euros

Imdemnización por despido objetivo a 16 empleados: 20 días por año trabajado y trabajador

Que tus redactores web vayan a mil por hora y no tengan tiempo para fijarse en casualidades cabronas...

Claro que no lo ve bien: clique usted para ampliar

... no tiene precio.

13.11.09

Puñeteras redes sociales

Por si no teníamos bastante con las galletitas de las narices, miren con lo que nos viene ahora Facebook:

Qué cabrones. Dónde más duele. En todos los captcha.

14.10.09

El futuro del periodismo

La gente de los medios de comunicación (y yo) somos como las abuelas: lo que más nos gusta es quejarnos de lo fatal que está todo lo nuestro. Si se fijan, los grandes gurús de la comunicación tienen dentro un señor jubilado que mira las obras (desarrollos tecnológicos) y

a) se flipa porque en sus tiempos no había nada así

b) protesta porque ya no se hacen las cosas como antes

A mí lo que me gusta es cuando combinan a) y b) y se convierten en el abuelo de la última pantalla.

Inciso: esto referido al autoanálisis del estado de la misma profesión periodística y aledaña. En cuanto a la información general, si a mi abuela le dieran un Telediario haría exactamente lo mismo que Pedro Piqueras, con pequeños incisos para comentar que le duele la cadera. Fin del inciso.

En general, podemos afirmar que dentro de nuestro abuelismo, no solemos tener razón: la radio iba a matar a los periódicos, la tele a la radio e Internet a todo lo demás. El hecho de que hasta ahora nos hayamos equivocado no resta preocupación a los que creen que las redes sociales han venido para acabar con el periodismo tradicional. Yo no me lo creía hasta hoy.

Porque hoy, los auténticos mandamases del periodimo en este país me han comunicado sutilmente mi futuro laboral dentro del mundo del periodismo (y aledaños):

Abónense para verlo más grande. Que noooo, que cliquen encima y ya está. Pero, señor Roures, si le interesa comprar los derechos...

Y por si tenía dudas sobre mi futuro en el mundo de la comunicación, eso de "¿No es exactamente lo que buscas?" me lo aclara todo.

10.6.09

Ahora sí: el futuro de la prensa escrita

Dicen los más listos del lugar que el destino final de los diarios de papel es envolver pescado.

He dicho los más listos, no los más graciosos.

Sin embargo es uno de los debates candentes de los últimos años. En Estados Unidos cierran cabeceras clásicas o pasan a editarse sólo en fin de semana, mientras en España unos aguerridos... er... no me atrevo a poner un calificativo... abrían el último periódico impreso sobre árboles muertos que verá este país (creo). Fíjense cómo estará el tema que yo solicité incorporarme a aquella locura sin creerme que realmente fuera a aparecer en soporte de celulosa. Creo que cuando empecé a trabajar allí, aún no acababa de créermelo. Y ahí sigue, casi dos años después.

El papel es caro. Muy caro. Junto a la impresión pueden rondar el 35% de los costes industriales del periódico, sin tener en cuenta la distribución y demás. Para hacernos una idea, Público redujo en dos centímetros la altura de sus páginas y estimó que podría ahorrar unos 200.000 euros al año. Buscando estas cifras, me he encontrado un artículo en el que Jesús de Polanco se lamentaba por el alza de los precios del papel ¡en 1977! Un kilo costaba 30,48 pesetas (algo así como 0,18 euros).

Algunas voces del sector se han subido al habitual carro de reclamar ayudas gubernamentales (vamos, las subvenciones de toda la vida), pero no todos están convencidos de la pertinencia de atarse (más) en lo económico al poder. Es lo mismo que pasa con El corte inglés, que si Francino se pone a criticarlo, se pueden quedar sin el patrocinador que paga la mayor parte de la programación radiofónica matutina de este país. De hecho, los "cortes" en la radio se llaman así por eso.

En realidad no, pero quería iniciar una leyenda urbana.

El tema de las ayudas públicas a la prensa escrita ya es una locura sin tener que mencionar la posible incoherencia ecológica de pagar dinero porque se sigan cortando árboles. Mucho cerrar centrales nucleares, pero seguimos pagando para que nos lo cuenten sobre plantitas brutalmente asesinadas. Y sí, esto último es demagogia barata.

¿Quiero demostrar con esto que el periodismo digital es lo que más mola? ¡Ni de coña! Hablamos de un sistema mediático que me aceptó en su seno, luego algo falla en él. Otro día hablamos de eso.

¿Entonces? ¿Qué nos queda? Pues un sistema híbrido, chavales. Ya me está pareciendo oír al típico flipao de la última fila decir no sé qué del Kindle. ¡El Kindle! Tonterías.

La solución está inventada desde mucho antes de que a alguien se le ocurriera que Internet podría ser algo más que la redecilla que llevan dentro los bañadores (chiste robado a Los Simpson): ¡el radio receptor de periódicos!

Porque, ¿quién puede resistirse a reunir las desventajas de todos los medios en un sólo aparato? Conociendo al capitalismo, sus fuerzas vivas no serán de los que puedan.

Y estas son las cosas que encuentran en Paleo-future

8.6.09

The year the media died

Si hay algo que le gusta a la gente que trabaja en los medios de comunicación... hum... no, no puedo construir una frase así sin mencionar la cocaína, el sexo grupal o la nueva revista de Hello Kitty.

Dejando aparte lo anterior, matar gatitos y tratar de conquistar el mundo, los medios de comunicación tienen afición a ser catastrofistas. Lo hemos visto con la gripe A, el estatuto de Cataluña y Eurovisión. Según esto, el porcentaje de acierto de esta actitud es de apenas un 33% (¿verdad que no necesitan que entremos en detalles?).

Les gusta tanto anticipar el Apocalipsis que últimamente son capaces hasta de pronosticar su propio fin. Y algunos, hasta lo hacen con gracia:

¿Qué hay de verdad en esto? Nadie lo sabe, seamos serios. Lo que sí sabemos es que el soporte en papel es muy caro y cada vez hay menos gente interesada en pagar por una información que puede conseguir gratis en Internet. La irrupción del Kindle y sus primos en el mercado de la prensa escrita lo va a poner todo patas arriba y ahora sí que el único motivo para seguir vendiendo diarios en soporte de celulosa será poder regalar edredones.

Aunque los porcentajes harían sonrojar a los más agoreros, también es cierto que el espectador convencional de televisión ha iniciado su declive. Las audiencias prefieren descargarse de la Red sus programas favoritos, libres de cortes publicitarios y, en el caso de formatos extranjeros, a una velocidad que ninguna cadena comercial sería capaz de afrontar.

Los menos tecnificados optan por el sencillo método de grabar la emisión y hacer un visionado posterior evitando los anuncios. Un grabador digital te permite cenar tranquilamente y luego poner tu serie saltándote los descansos y llegando a tiempo para ver Buenafuente, porque puedes acabar a la vez que la emisión gracias a la tecnología de grabación y reproducción no lineal. Y también puedes parar si tienes pis (ríanse, pero verán la importancia que cobra esta funcionalidad cuando TVE asuma su nuevo modelo de financiación).

Todo esto hace que el seismo de Wall Street parezca el temblor producido por una batidora en comparación con lo que se le viene encima a la Avenida Madison, que es dónde se concentran tradicionalmente las agencias publicitarias en Nueva York. Una sacudida que tiene que ver con la crisis económica pero también con una crisis mucho más amplia y entendida como momento de cambio.

La industria de la publicidad no puede mantener su status quo en el nuevo marco de los medios de comunicación basados en la financiación publicitaria. Y esas mismas empresas de comunicación no podrán sobrevivir en su forma actual sin vender audiencias a los anunciantes como han hecho hasta ahora. Los recortes de personal, cierres y movimientos en el sector son la prueba de que ya no hablamos de un futuro incierto, sino de un cambio en el presente.

Los responsables de muchos de estos media parecen empeñados en emular al capitán del Titanic, ese barco que iba a hundir ni Dios. Se hundirán con su nave antes que corregir el rumbo, por mucho que esta vez sí estén avisados de la presencia del iceberg.

La última superviviente del naufragio murió la semana pasada.