22.6.09

Garganta Profunda contra 'Garganta profunda'

Mucha gente cree que W. Mark Felt metió la pata cuando decidió que su alias en el caso Watergate sería Garganta Profunda. Se piensa que el muy inocentón se la comió (con perdón) cuando descubrió que se hacía llamar como una película porno titulada así porque su protagonista tenía el clítoris en la tráquea. Esta sinopsis es el conocimiento que no sirve para nada de regalo del post de hoy.

¿Hasta dónde debe llegar una chica para desembarazarse de su hormigueo?

¿Es posible que el tag de este bello y naïf cartel inspirara a Cindy Lauper?

Lo cierto es que Felt era el segundo al mando en el FBI cuando la agencia federal trató en vano de detener la carrera comercial de la cinta antes de que se estrenase, en 1972. Y también es cierto que él no se puso el sobrenombre. En realidad lo hizo Howard Simmons, editor del Washington Post, el periódico en el que trabajaban Carl Bernstein y Bob Woodward, que en sus primeros artículos se refería a él simplemente como “Mi Amigo” (“My Friend”). El pornazo vino a la mente de Simmons por lo que sea cuando Woodward le explicó que su fuente estaba muy bien introducida en los círculos (on the deep background) de Washington.

Como número dos del FBI a principios de la década de los 70, Felt tuvo que ser cuando menos consciente de la investigación que su agencia mantuvo en torno a su película homónima. Una investigación que dio lugar a un informe de 4.800 páginas sobre su director, Gerard Damiano.

Este documento ha sido desclasificado parcialmente hace poco a petición de Associated Press, gracias a la cual sabemos lo nerviosos que puso a algunos sectores del gobierno federal un estreno cinematográfico que consideraban como el triunfo de una revolución cultural y sexual. Otros, menos imaginativos o más previsores, hablaban simplemente de decadencia.

Lo curioso de este caso, como tantos otros, es el profundo estudio del material pornográfico que tuvieron que hacer los aspirantes a censores. Ahora mismo estoy intentando evitar que entre en mi mente la imagen de Rouco en una situación similar y... tarde. Qué ascazo.

Los agentes del FBI intervinieron copias de la película, se analizaron negativos y se entrevistaron a los miembros del equipo, incluida Linda Lovelace (ojalá existan por lo menos las transcripciones y lleguen a ver la luz). Gracias a la cooperación de Gerard Damiano un ayudante del fiscal general de Estados Unidos recomendó que se le tuviera en cuenta para la inmunidad.

Ya luego si eso decidirían cuál era el crimen.

Por supuesto, la operación fue un fracaso y, a pesar de que Nixon logró retirar Garganta profunda de las carteleras de 23 estados, la cinta se convirtió en un hito del porno y abrió las puertas del género al gran público. Y con "gran público" no me refiero (sólo) a señores orondos y con dificultades para relacionarse.

Su presupuesto de 22.500 dólares y otros 25.000 para música adicional fue adelantado por la familia Colombo de la mafia (pero esto al FBI le importaba menos). Los propios federales estiman que los beneficios obtenidos superan los 100 millones de dólares. Según los productores del documental Dentro de garganta profunda, la cifra real más próxima, teniendo en cuenta todas las fuentes de ingresos, sería de unos 600 millones de dólares en 2005.

Cómete esa, George Lucas.

Con perdón.