8.6.11

Cuela K.O.

Reconozco que vi el capítulo piloto de Lights out porque oí en un podcast que en realidad no iba sobre boxeo. Esta serie:


Debe ser como decir que Cheers no es una serie sobre un bar. Puedes decir que no sólo sobre un bar o sólo sobre boxeo, pero negar la evidencia es inútil. Siempre y cuando no seas editorialista de algún medio de derechas.

Resumen para los que no les dé la gana de clicar en el enlace de la primera línea: Lights out enfoca la vida de un antiguo campeón de boxeo y su familia y los problemas derivados de ser un antiguo campeón de boxeo y tener una familia. Ya se pueden imaginar que, efectivamente, hay mucho boxeo y mucha familia.

Me niego a decir que es una serie "de personajes", porque hasta los documentales de bichos de La 2 a mediodía tienen personajes en algún momento. Pero entiéndame que lo que quiero decir es que lo que hace interesante y atractiva la propuesta es la humanidad de sus protagonistas. Engancha la verdad que hay en el personaje de Patrick Lights Leary, sus pequeños gestos, sus reacciones y las de toda su familia.  La peripecia sirve para darles recorrido y los personajes se van haciendo profundos como las zanjas de Madrid cuando había pasta.

En ese sentido, es fundamental la ambientación boxeística. Todos esos clichés que nos han contado tantas veces del chico de barrio que se mete a dar puñetazos en la lona, las mafias, la gloria mal asimilada... son los límites por los que se mueve la acción y no son fácilmente transplantables. No sería lo mismo si Patrick fuera un campeón de marathon o de tiro con arco, por citar dos deportes individuales y de gran éxito entre la muchachada.

En cuanto a la producción de la serie, se nota mucho la mano de FX, la filial de la Fox que la emitió en primer lugar. Tiene el mismo aire que Damages o Justified. ¿Qué tienen las tres en común? ¿Qué tienen en común El programa de Ana Rosa, Palomitas y los informativos de Piqueras? No sabría decirles, pero sí sabría situar los tres en Telecinco aunque los viera por separado.

El mayor problema de la serie es que sufre de un poco de síndrome Perdidos, reconocible por la tendencia a abrir subtramas y luego olvidarse de ellas. También se conoce como síndrome del niño abriendo los regalos en Navidad. Alguno dirá que lo peor de dicho síndrome es quedarte luego jugando sólo con el envoltorio.

En Lights out se apuntan varias posibilidades de desarrollo que luego o no se retoman o se retoman tarde o los guionistas se cansan pronto de ellas. Es curioso como una producción tan serial como ésta acaba teniendo varios capítulos totalmente episódicos. Es lo mismo que pasa en las altas esferas cuando lanzan alertas sanitarias de esas de que se acaba el mundo.

Por último, y teniendo en cuenta que les estoy hablando bien de la serie, quiero subrayar que su mayor acierto ha sido acabar. Una temporada más o menos redonda con un final completamente satisfactorio desde el punto narrativo. Tengo una ex que dice exactamente lo mismo menos un par de palabras. Concretamente creo que son "redonda" y "satisfactorio". Puede que "narrativo" tampoco lo diga.