9.5.11

La Hache estuvo muda

¡Pero cómo me gusta titular como si escribiera para un periódico deportivo!

Los de La Sexta nos han hecho trampa. Nos han colado la emisión de este domingo de Con hache de Eva como si fuera la primera de este programa y no es verdad. Porque al llevar de entrevistado al presidente del Gobierno, lo que algún día serán las rutinas del programa quedaron suspendidas como la ortografía en Tuenti: que sí, que hay algo parecido, pero no es lo mismo.

La verborrea de Zapatero es tan agotadora como adormecedora y creo que dejó a la pobre Eva Hache en trance. De hecho, la enfocan tan pocas veces que sospecho que cabeceaba. Se pagó la novatada al no prever que sería conveniente la intervención de colaboradores en esta entrevista y al pecar de exceso de buena educación a la hora de cortar más al invitado para ganar dinamismo. En un momento dado, la presentadora pareció darse cuenta y empezó a alejar a Zapatero de su discurso político y a manejar preguntas más ágiles. Entendiendo que "ágil" tiene la misma acepción en una charla con ZP que en una conversación con un ent. 

 
La entrevista con Zapatero fue un sueño para Eva Hache. Un sueñaco, para ser exactos.

En cualquier caso, en injusto juzgar Con hache de Eva por ese primer tramo, tan excepcional. En realidad, el programa empezó a presentarse a sí mismo en la segunda parte, con la entrevista a Martina Klein. Ahí pudimos ver de verdad el estilo de entrevista que se busca, las interacciones con los colaboradores, etc. Tiene buena pinta. Clásica, en el buen sentido de la palabra, que no todo tiene que ser trasgresión, caramba. Han sido inevitables las comparaciones con La noche con Fuentes, lo que para entendernos, es como ver Informativos Telecinco y acusarles de ser una copia del Telediario.

Tenemos entre manos un talk-show canónico con un equipo potente y con grandes posibilidades. Para aprovecharlas, sugeriría en primer lugar que todo el equipo se relaje y haga más labor de escucha. Son cómicos demasiado brillantes para caer en la trampa de hacer un monólogo rebotado en el invitado. Para eso ya están las tertulias políticas.

La mayor crítica que le puedo hacer es que el decorado no pase de ser El club de la comedia con chorreras. No es sólo que me despiste, sino que pasa como con aquel Periodistas F.C., que resta credibilidad a la apuesta no dotarla de una imagen propia e independiente. Lo mismo que le ha pasado a los hijos de la familia Ruiz-Mateos.

4 comentarios:

Anna Blume dijo...

Gracias por el servicio público. Tengo grabado el programa, pero después de lo que cuentas, creo que puedo pasar rápido la entrevista de Zapatero e ir a lo entretenido.

Anómalo dijo...

Conste que el presi tuvo un par de momentos graciosos comentando sus aventuras con el teléfono móvil. Pero eso ya lo están poniendo en los demás programas de La Sexta.

Ruth latelequemepario.com dijo...

A mí no me gustó ni lo de Martine Klein pero en el resto coincidimos, oiga.

Speedygirl dijo...

Hombre, es que con ese genio de humor que es Zapatero y ese salero que destila por los cuatro costados... hay que ser muy, pero que muy bueno, para meterle ritmo. Y tener un tirachinas a mano por si hay que meterle presión de vez en cuando. XD