4.3.10

El noticiero es la noticia

Llevo un tiempo rumiando un post a lo bofetada de Bud Spencer sobre Antena 3 Noticias. No es gratuito, es legítima venganza en nombre de un diccionario y una gramática con más golpes que el coche de Farruquito.

Sabemos que no es algo exclusivo de los servicios informativos de Antena 3, que pasa en las mejores familias. Obligar a un redactor a recabar información, documentarse, grabar imágenes, montar la pieza y locutarla mientras hace malabarismos con una mano atada a la espalda y un pie en la calle (bendita precariedad laboral), no es la mejor garantía de rigor y precisión. Aunque, llámenme loco, eso debería ser lo que exigiéramos los espectadores de un telediario.

El problema es que yo también ando algo escaso de tiempo como para tragarme todos los noticieros de, pongamos una semana, para sacarles los colores, así que lo he ido dejando pasar y no será hoy cuando lo lleve a cabo. Sí, amigos: tres párrafos y aún no hemos pasado de la introducción. Tengo la misma capacidad de síntesis que Sánchez Dragó.

De lo que quiero hablarles hoy es de una noticia muy bien redactada, pero que me dejó la cintura hecha un cisco. Parafraseo a Mónica Carrillo advirtiéndonos de que vamos a ver unas imágenes de la famosa (¿?) cantante francesa Mylène Farmer, que esta vez no salta a la actualidad por su música (¿?) sino por lo que vamos a ver a continuación. Y nos casca este vídeo:


Resumiendo: tenemos una recepción que el presidente francés, Nicolas Sarkozy ofrece a su homólogo ruso, Dimitri Medvédev. Ambos líderes han hablado sobre sanciones contra la posible amenaza nuclear de Irán, sobre intercambios comerciales de armamento y gas, sobre la modernización de Rusia... y el editor de Antena 3 Noticias decide que es noticia que una señora que no conocemos se tropiece porque lleva unos tacones altos. Eché en falta las declaraciones de Sarkozy comentando la jugada en plan: “pues esas escaleras se suben perfectamente con tacones altos, que lo sé yo”.

Me pregunto cuándo ocurrió que los medios de comunicación cedieron su puesto como gate-keeper, que es como llamaban en la Facultad a los prescriptores, a los que seleccionan la información relevante. En la Facultad, para justificarse, ponían nombres rimbombantes a las cosas vacías de contenido; por ejemplo, “Facultad”.

¿Será culpa de las redes sociales? Acaso ahora los prescriptores no los encontramos en los mass-media convencionales, sino en los enlaces que nos pasan unos cuantos blogueros elegidos en Twitter o nuestra tía Alfonsina por Facebook. ¿O será que en algún momento ganó el malo del inspector Gadget y ahora mueve los hilos desde las sombras para idiotizarnos? ¿O será, más bien, que efectivamente somos idiotas y lo saben?

Mientras tanto, Díaz Ferrán y la CEOE inventan burradas cada vez mayores porque ya no saben cómo hacer para colarse en los informativos.

5 comentarios:

Mohorte dijo...

Sucedió aquello el día en el cual el dinero primó antes que la profesión y todo se fue al carajo. Cuando la audiencia es más importante que la honestidad profesional, el rigor, o, yo qué sé, la información verdadera, el periodista deja de serlo y se convierte en un show-man que recopila en sus informativos momentos hilarantes del día.

Pena de Periodismo, de sociedad y de país, leñe.

periodistaenbabia dijo...

Los medios generalistas están instalados en la banalidad. Como cuando emitieron el primer "Tngo una pregunta para usted..." con Zapatero y sólo se quedaron con la anécdota del precio del café.

Delito y Medio dijo...

Pensé en su día haber estudiado periodismo, y aunque está claro que no lo hice porque soy un pedazo de vago y me rajé, la principal excusa que utilicé fue que me parecía una mierda de futuro por cómo estaba por entonces todo (ataque de varios grupos mediáticos al Psoe de González para que el camarero aquel llegara a la Moncloa). Joder, El Mundo me salvó y ahora soy un cateto sin carrera, pero nunca imaginé que podía empeorar tanto en estos años.

Tortuguita dijo...

jajaja, lo del gate-keeper me ha llevado a mis primeros días de facultad cuando estudiábamos un tocho llamado "La Investigación de la Comunicación de Masas" de Mauro Wolf...qué días aquellos dónde pensábamos que el periodismo tenía algún futuro, jajajaja

Anómalo dijo...

Mohorte, pero si la audiencia favorece la tontería y no el rigor, ¿de quién es la culpa?

Periodistaenbabia, admitamos que también los políticos están bastante instalados en la banalidad.

Delito y Medio, ¿el mundo le salvó?

Tortuguita, para una palabra que aprendimos en cinco años de carrera, hay que sacarla a pasear de cuando en cuando, ¿no?